miércoles, 20 de abril de 2005

Un lugar muy especial.

Con la Ale quedamos totalmente pacíficas, con la mente en blanco, en una paz que yo no había sentido jamás en ninguna parte. Sólo con la mirada sabíamos que habíamos sentido lo mismo ahí, en ese preciso momento. Lo deben haber sentido también las otras 10 niñas que fueron. En mi colegio (católico, por cierto) hay religiosas y tienen su propia casa que se encuentra a la entrada del colegio en un costado. Desde la primera vez que fui a ese colegio (fines de1994), mi colegio por 10 años, me llamó la atención. En realidad a todas siempre nos ha llamado la atención. El año antepasado había entrado al patio trasero, porque la pelota se había pasado por la muralla y había que ir a buscarla. Todas alguna vez hemos visitado el patio trasero. Pero el sueño del pibe, el deseo de todas está en conocer la casa. Donde queda la pieza de cada madre, ver donde comen, si tienen televisión, etc. Pues hoy se dió la oportunidad. Bueno, en realidad 10 minutos después que fueran supimos que habría que ir otro día. Y no. Decidimos ir corriendo a intentar visitarla. Les juro que esa es la casa más acogedora que he visitado nunca. Entrando sólo al patio se respiraba paz, no se oía ruido alguno y me olvidé de todo anonadada por la esencia del lugar. Es una casa bastante simple, pero grande, todo en su lugar, limpio, con alfombras, grandes ventanales, aire fresco... uf que ganas de vivir ahí. Adentro hay dos salas para visitas, el comedor con la mesa puesta para la once siendo las 5:10 de la tarde, el televisor tapado con un género, los diarios en su librero y las piezas arriba. El rincón del patio con su mesita, totalmente mágico. Puro pasto, grandes árboles, flores moradas. Esa casa es otro mundo el cual en cuarto medio, volveré a visitar.

2 comentarios:

Gaby dijo...

Me agradan mucho los lugares asi, que por cierto, son muy pocos. que bueno que por fin hayas tenido la oportunidad de visitar la casa, por un lado en mi cole tb tienen una graaan casa las monjas, pero lo unico que he visitado con mis compañeros es el patio, hermoso por cierto. pero por dentro es todo un misterio, jaja

saludos ;D

Anónimo dijo...

Yo, 18 años atrás, sólo miraba entre las rejas... me habría encantado conocer la casa de las monjas.
Nadia.